MISION

"No queremos hacer tanto hincapié en la matanza (la Campaña del Desierto o Pacificación de la araucania) que fue obra de los militares y oligarcas de aquella época, pero si en la lucha del nuestro pueblo mapuche por defender su dignidad, su cultura. Queremos hablar de su vida, que es su obra; y no de su muerte, que es obra de otros. Esos otros hablarán, responderán por su crimen." "Siempre preguntan: ¿qué podemos hacer por la cultura mapuche? Y es eso: promover a la persona. Ya que nuestros abuelos, nuestros hombres y mujeres, saben pensar. Cuando hay una cosa linda, tienen que decir quién fue, para que la gente sepa que es el pueblo mapuche el que habla." "Muchas veces hablaron de nosotros, sin nosotros. Los Mapuche debemos aprender nuestra cultura para poder transmitirla, juntar lo propio para desparramarlo y que lo conozcan todos.

lunes, 28 de octubre de 2013

ROXANA MIRANDA RUPAILAF

  • Literatura
  • Poesía


  • "Me quitaron el lenguaje con educación y ahora me exigen que lo sepa”


    Invitada por el Filba 2013, la poeta mapuche Roxana Miranda Rupailaf visitó por primera vez Buenos Aires y contó que sus abuelos dejaron de hablar el mapudungún por miedo a la discriminación. "Al racismo que siempre existió, ahora se agrega que todos somos terroristas", explica.


    "Desde el año 2000 se comenzó a incluir a poetas mapuches en las antologías de poesía chilena", destaca Roxana Miranda Rupailaf."Desde el año 2000 se comenzó a incluir a poetas mapuches en las ...
    Miranda Rupailaf es oriunda de Osorno, una localidad al sur de Chile. Publicó tres libros y participó en varias antologías de poesía mapuche. En 2012 recibió el Premio Municipal de Literatura de Santiago, el más prestigioso galardón que tiene reservado ese país a la poesía después del Premio Nacional, por su tercer libro: Shumpall (Del Aire Editores, 2011).
    Su obra, que recibió números premios, ha sido reconocida como una de las voces más contundentes dentro del panorama joven de la poesía chilena por el cruce cultural que da cuenta su escritura.
    Tanto en Las tentaciones de Eva (editado por el Gobierno Regional de la Décima Región de Chile, 2003) como en Seducción de los venenos (LOM Ediciones, 2008), Miranda Rupailaf interviene el discurso religioso judeocristiano y reinventa el erotismo en las figuras de Eva, Dalila, María Magdalena y la esposa de Lot. La poeta mapuche cuestiona los orígenes de la representación alrededor no sólo del cuerpo de la mujer sino de los mandatos culturales.
    Roxana Miranda Rupailaf conversó con Revista Ñ digital sobre cómo sus experiencias de la infancia marcaron su imaginario y sobre la grave situación de los presos políticos mapuches. “El gobierno chileno mantiene presos a los mapuches por su ideología, porque no les pueden comprobar ningún delito. Sólo a los mapuches se les aplica la ley antiterrorista, que es una norma que proviene de la dictadura y se utiliza de forma racista”, asegura la poeta chilena.

    -¿Alguna vez se sintió encasillada cuando la presentan como poeta mapuche?

    -No me molesta. Cuando empecé a escribir no existía el concepto de poesía mapuche y el género se empezó a estudiar mucho después en Chile. Cuando me invitaron a participar en una antología de poesía mapuche, al principio no entendí por qué me convocaban, ya que mis textos están más relacionados con el cuerpo y la sexualidad y me parecía que no tenían que ver con lo indígena. Pero entendí que debía colaborar porque soy mapuche. A partir de allí surgió una controversia con respecto a mi identidad. Mucha gente aseguró que no soy mapuche porque no escribo en mapundungún. Mis abuelos no quisieron hablar su lengua por miedo a la discriminación y el idioma se perdió en mi familia. De alguna manera, a mí me quitaron el lenguaje a través de la educación y ahora me exigen que yo lo sepa. Aunque ahora aprenda mapungundún, sería mi segunda lengua porque yo ya aprendí a escribir y pensar en castellano.

    -¿Existen estereotipos acerca de la cultura mapuche?

    -Me pasó de ir a lecturas de mis textos y que me pregunten por qué no tengo una vestimenta especial. La gente tiene cierto concepto de lo que es ser mapuche que no es correcto. En la actualidad vivimos en la ciudad, hemos ingresado a las universidades, integramos bandas de rock, hacemos cine. Para mí es un valor agregar el concepto de identidad a la poesía y generar un diálogo entre las dos culturas.

    -En 'Las Tentaciones de Eva' y en 'Seducción de los venenos' usted trabaja alrededor de figuras femeninas judeocristianas como Eva, Dalila, María Magdalena y la esposa de Lot. ¿Por qué las eligió?

    -Los temas religiosos tienen que ver con algo biográfico. Durante la dictadura, mis padres se fueron a trabajar a Bariloche y yo crecí con mis abuelos en el campo, en la zona costera. Todos mis vínculos de infancia tienen que ver con la naturaleza y lo religioso. Mi familia nunca accedió a la educación formal. Saben leer y escribir pero no más que eso. En la casa de mis abuelos sólo había libros de catecismo porque vivíamos en una comunidad muy evangelizada, así que los primeros libros que leí eran todos textos religiosos y como no había más los releía todo el tiempo. Son textos que me quedaron grabados en el inconsciente y, cuando empecé a escribir, vinculé mi escritura hacia lo religioso casi sin darme cuenta. En mis libros intento desmontar ciertos discursos religiosos, aproximarme desde una perspectiva diferente a la que tenían mis abuelos.

    -En sus textos, el cuerpo femenino está asociado al erotismo y la sexualidad.

    -Para mí el cuerpo de la mujer está relacionado con la naturaleza, que contiene mucha pasión, amor y belleza. Gran parte de los poemas de “Seducción de los venenos” están apoyados en relatos orales. No es necesario haber leído la Biblia para conocer por qué la mujer de Lot se convirtió en sal. En mi tercer libro rescaté muchas leyendas indígenas, como la del Shumpall.

    -¿De qué trata
    ?
    -El Shumpall es un ser que vive en el mar. Algunos lo distinguen como hombre y otros como mujer. Según la leyenda, este ser atrae a las mujeres que lo están esperando en la orilla. Hay muchas variantes del relato y yo hablé con mucha gente que hasta decía que lo vio. Construí los textos a partir de su visión de esta leyenda.

    -Usted participó en la organización de festivales de poesía en el sur de Chile. ¿Cómo fue esa experiencia?

    -Un grupo de jóvenes poetas decidimos organizar festivales de poesía para poder conocer y generar un vínculo con los escritores de Santiago. Los festivales nos permitieron compartir experiencias y también posicionarnos a nivel nacional. Ahora los escritores de la capital nos invitan a sus encuentros y promocionan nuestros libros.

    -¿Cuál es su visión sobre los presos políticos mapuches?

    -El gobierno chileno mantiene presos a los mapuches por su ideología, porque no les pueden comprobar ningún delito. Sólo a los mapuches se les aplica la ley antiterrorista, que es una norma que proviene de la dictadura y se utiliza en forma racista. Cuando un estudiante quema un bus no se le aplica la ley antiterrorista. Los medios de comunicación tergiversan los hechos y convirtieron a los mapuches en terroristas, y la mayoría de la gente cree que debemos estar presos. En la actualidad se vive un clima de tensión raro porque, al racismo que siempre existió, ahora se agrega que todos somos terroristas.

    domingo, 13 de octubre de 2013

    10/10/1947-MASACRE DE LOS PILAGÁ EN LA BOMBA-FORMOSA-ARGENTINA

    10 DE OCTUBRE DE 1947 ANIVERSARIO QUE NO SE RECUERDA: la masacre de los Pila...gas en Rincón Bomba, ordenada el gobierno de Perón En el gobierno nacional tenían conocimiento de lo que estaba pasando con los Pilagás, en los 10 días anteriores ordenaron mover las tropas y ordenaron la represión, que continuó varios días, incluso con el sobrevuelo de un avión. Tu documental Octubre Pilagá repasa la masacre de los miembros del pueblo originario pilagá en La Bomba, Formosa, durante el primer gobierno de Perón en 1947.¿Por qué?. "Me interesa el tema del genocidio de los pueblos originarios porque es un debate que aún está pendiente. Y me interesa la memoria oral, que sostiene la historia de los pilagá. Al no haber registros, sus relatos están muy vivos. Durante mucho tiempo no pudieron contar su verdad y esperaron que alguien les preguntara qué había sucedido. Por eso, la estructura del film nació a partir de sus recuerdos. Ellos guían la historia". La versión oficial habló entonces de peligro de malón para justificar el ataque. 'En aquella época, la población indígena debía disciplinarse, estar bajo el control del Estado para trabajar, para ser mano de obra barata. Y los pilagá estaban en otra; atravesaban un momento superior desde el plano religioso. Cientos y cientos se habían acercado a La Bomba para recibir de boca del carismático Tonkiet (Luciano) la noticia sobre un Nuevo Dios. Este hombre curaba, decían ellos. El regimiento de Gendarmería de Lomitas está a kilómetro y medio y empieza a alertar sobre todo ese movimiento. Al negarse los pilagá a ir a las reducciones, a las colonias, el poder interpreta el gesto como rebelión contra el orden. De ahí el escarmiento. El Estado quería sentar precedente con un castigo ejemplificador. La represión ocurrió y, para justificarla, se inventó el peligro (de malón). Como la orden fue la captura, el destino final de los sobrevivientes fue el encierro; fueron llevados a Colonia Muñiz y a la reducción Bartolomé de las Casas'. ¿Cuántas personas murieron durante la masacre?'No lo sé con exactitud, pero imagino que fueron cientos de personas. Se toma como parámetro que la misma Gendarmería dice que había dos mil pilagá en el lugar. En una reunión con tanta gente, una ametralladora que dispara 500 balas por minuto tuvo que haber hecho un desastre. Aparte, las persecuciones se extendieron diez días más. ¡Hasta un avión sobrevoló el lugar con una ametralladora! Viejitos y heridos quedaron en el camino, niños murieron de hambre... Fueron muchos y muchos están desaparecidos'. El film incluye el relato de una anciana sobreviviente y cómo fue testigo de la violación de una compañera pilagá en manos de un gendarme, una vez capturadas. ¿Fue una práctica de tortura sistemática contra las mujeres? 'La violación fue usada como arma de guerra. Fue una práctica difundida, no un hecho singular. De hecho, la mujer que cuenta cómo presenció un caso tiempo después me confesó haber sido víctima ella misma de violación. Más tarde, supe de dos casos más. Ya tenemos cuatro casos. Y yo sólo conocí a 20 ancianos. En aquel entonces, eran niñas; tenían 10 o 12 años, a lo sumo. ¡Fueron violaciones a niñas! Si a esto se le suman las persecuciones y la matanza indiscriminada de ancianos, adultos y niños, es evidente que la masacre de los pilagá fue un genocidio'. Llama la atención que el hecho haya ocurrido durante un período tan asociado al desarrollo social como el peronista. ¿Creés que las altas esferas de poder estaban al tanto del genocidio? 'El ministro del Interior, Angel Borlenghi, sabía lo que estaba ocurriendo y tenía una estrecha relación con Perón. José Humberto Sosa Molina, ministro de Guerra, también estaba al tanto. Y hubo una movilización de tropas en la provincia durante diez días... Lo llamativo no es sólo la matanza sino la continuidad del funcionamiento de las colonias cautivas indígenas, sistema que inauguró Roca y existió hasta mediados del siglo 20, cuando el gobierno lo desecha por dar pérdidas'. ¿Triunfó la mentalidad martinfierrista? 'Sí. La generación del '80' nos marcó de esa manera'. Durante los 80 minutos de cinta, el relato de los pilagá se completa con archivos oficiales. ¿Fue difícil acceder a ellos? 'Trabajé en los archivos del Ministerio del Interior, en el Archivo General de la Nación, en el Ministerio de Economía y no tuve ningún problema. Sí fue difícil en la provincia de Formosa, donde me dijeron que no había nada. Pero me fui a Salta, Tucumán, Jujuy y fui encontrando diarios'. En el año 2005, la Federación Pilagá introdujo una demanda contra el Estado Nacional por la masacre de 1947. ¿En qué instancia está la causa? 'Dos semanas después de que el film se expusiera en el Bafici, los abuelos fueron llamados a declarar. Pero si bien ahora hay visibilización del problema, los tiempos judiciales son muy lentos y los abuelos se mueren de viejitos. Durante el proceso de la película fallecieron cuatro. Y los abogados del Estado hacen que todo sea más lento argumentando cosas ridículas como 'por ejemplo' que los pilagá no son una etnia. Con todo, ellos tienen confianza en la Constitución. Confían que van a tener justicia'. ¿Cómo reaccionaron los pilagá al ver el documental terminado? 'Lo pasamos completo el 10 de octubre del año pasado en un estadio de básquet de Las Lomitas y estaban muy contentos. Su visto bueno era muy importante para mí. No iba a mostrar una película que ellos no avalaran porque, en el proceso de filmarla, entendí que tenía que funcionar como una herramienta para ellos, un instrumento de lucha que ayude a comprender la magnitud del hecho'. * Valeria Mapelman es cineasta; su nuevo film, Octubre Pilagá, relatos sobre el silencio, recibió la Mención DDHH Bafici 2010 y ganó el premio Mejor Documental en el XII Festival Nacional de Cine y Video Documental. Opinión Ciudadana. —

    martes, 8 de octubre de 2013

    FELIPE PIGNA. MARIANO MORENO Y LA DEFENSA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS

    artículo pertenece al período: Independencia (1810-1820)
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    Mariano Moreno y la defensa de los pueblos originarios
    Autor: Felipe Pigna
    Para fines del siglo XVIII, la revolución de Túpac Amaru y Túpac Catari había dejado hondas huellas en todo el norte del virreinato, particularmente en el Alto Perú. Su influencia se haría sentir incluso en parte de la elite criolla que comenzaba a cuestionar el “orden” colonial y que, influida por las ideas de la Ilustración, buscaba poner fin a sus injusticias. En los sectores más revolucionarios, la transformación incluía a los “indios” o “naturales”.
    Quizás uno de los textos previos a 1810 más expresivos de este cambio sea la tesis doctoral de Mariano Moreno, para recibirse en la Universidad de Chuquisaca, titulada “Disertación jurídica sobre el servicio personal de los indios en general, y sobre el particular de yanaconas y mitarios”, 1 que ponía en tela de juicio no sólo las terribles condiciones de explotación sino la conquista misma. En este escrito, leído ante la junta calificadora el 13 de agosto de 1802, en pleno régimen colonial, Moreno tomaba el toro por las astas desde el inicio:
    Al paso que el nuevo Mundo ha sido por sus riquezas el objeto de la común codicia, han sido sus naturales el blanco de una general contradicción. Desde el primer descubrimiento de estas Américas comenzó la malicia a perseguir a unos hombres, que no tuvieron otro delito que haber nacido en unas tierras que la naturaleza enriqueció con opulencia. Cuando su policía y natural cultura eran dignas de la admiración del mundo antiguo, no trepidó la maledicencia dudar públicamente en la capital del orbe cristiano acerca de su racionalidad; y para arruinar un delirio, que parecía no necesitar más anatemas que los de la humanidad, fue necesario que fulminase sus rayos el Vaticano.”
    Aquí Moreno se refiere al “debate” emprendido por los conquistadores sobre si los “indios” eran seres “dotados de un alma racional”, que recién fue zanjado en 1537 por el papa Pablo III, al “reconocer” que eran humanos, aunque eso no implicó de ninguna manera que fueran tratados como tales.
    Sigue alegando Moreno: “Si esta calumnia injurió notablemente a los habitantes de estas provincias, no fue menor la herida que recibieron con el tenaz empeño de aquellos que solicitaron despojarlos de su nativa libertad. Impelidos por bárbaros ejemplos de la antigüedad, o más bien seducidos por los ciegos impulsos de su propia pasión, no dudaron muchos sostener que los indios debían según toda justicia vivir sujetos bajo el grave y penoso yugo de una legítima esclavitud.
    Moreno escribía siguiendo el ejemplo de Victorián de Villava, fiscal de la Audiencia de Charcas y uno de los autores que bregaba por el fin de la servidumbre indígena. Pero sobre todo con el corazón aún dolido por los tremendos niveles de explotación que él mismo había visto en Potosí, en un viaje realizado poco antes de escribir su disertación:
    “Basta considerar el insufrible e inexplicable trabajo que padecen los que viven sujetos a este penoso servicio, para que cualquier imparcial quede plenamente convencido de la repugnancia que en sí encierra con el Derecho de Gentes, de la libertad y aun de la misma naturaleza”
    Es importante recordar que Derecho de Gentes era el nombre dado tanto al derecho internacional como a la noción de un conjunto de normas comunes a toda la humanidad, por encima del derecho legislado de cada Estado.
    Continúa Moreno: “Los sitios desabridos y estériles de las minas, sus olores y exhalaciones intolerables, el aire pestilente y escaso, la perpetua noche que los ocupa, el humo de las velas que sirven para desterrarla, no pueden menos que ocasionar en nuestra máquina tales disposiciones que sean principios de penosas y aun mortales enfermedades.
    Para repudiar todas las formas de “servicio personal” de los indígenas, Moreno recurría al argumento jurídico que estaba incluido dentro de las Leyes de Indias: que los “indios” eran súbditos libres de los reyes de España. Una “libertad” que no existía ni para los sometidos a la mita, ni para los miles de yanaconas que trabajaban en las haciendas del norte del virreinato, ni para los “reducidos” en “pueblos de indios”:
    ¿podrá darse cosa peor que despojar a los indios del principal privilegio de su libertad, precisándolos a la dura condición de no poder salir del lugar de su domicilio? Gravamen es éste que aun la bárbara antigüedad no acostumbraba ponerlo sino a los esclavos o libertos, a quienes se habían dejado alimentos para el efecto [...]. Se ven continuamente sacarse violentamente a estos infelices de sus hogares y patrias, para venir a ser víctimas de una disimulada inmolación. Puestos contra las Leyes en temples 2 enteramente diversos de aquellos en que han nacido, se ven precisados a entrar por conductos estrechos y subterráneos cargando sobre sus hombros los alimentos y herramientas necesarias para su labor, a estar enterrados por muchos días a sacar después los metales que han excavado sobre sus mismas espaldas, con notoria infracción de las Leyes, que prohíben que aun voluntariamente puedan llevar cargas sobre sus hombros, padecimientos que unidos al maltrato, que les es consiguiente, ocasionan que de las cuatro partes de indios que salen para la mita, rara vez regresen a sus patrias las tres enteras.
    Y, usando de argumento a las leyes que estaban vigentes sólo en el papel, lanzaba una idea revolucionaria que pocos “blancos” estaban dispuestos a admitir:
    Permítaseme ahora hacer sobre este pensamiento una sola pregunta a los partidarios de la mita: ¿será este penoso servicio compatible con la privilegiada libertad que se tiene declarada a los indios? ¿Será este involuntario y penoso trabajo compatible con la declaración, que tienen hechas nuestras Leyes, de que se trate a los indios del mismo modo que a los antiguos vasallos de la Corona de Castilla?
    Esta idea de igualdad defendida por Moreno en su disertación sería compartida por los mejores hombres de la Primera Junta. Belgrano la pondría en práctica al organizar los pueblos de las Misiones, durante su campaña al Paraguay, y Castelli la proclamaría solemnemente en las ruinas de Tiahuanaco al celebrar el primer aniversario de la Revolución, el 25 de mayo de 1811.
    Referencias:
    1 En Mariano Moreno, Escritos (prólogo y edición crítica de Ricardo Levene), Clásicos Argentinos, Estrada, Buenos Aires, 1956, tomo I, pág. 5-34, de donde están tomadas las citas, modernizando la grafía.
    2 Climas. Se refiere, principalmente, a la terrible altura en que se encuentran los yacimientos mineros de Potosí, que en las condiciones de trabajo impuestas rápidamente destruía la salud de los mitayos llevados desde tierras más bajas.
    Fuente: www.elhistoriador.com.ar

    lunes, 26 de agosto de 2013

    LA CAMPIÑA DE MOCHE..CULTURA MOCHICA

     La Shivi Viaja por el Perú

     
     
     
     
     
    LUEGO DE TRES AÑOS DE INVESTIGACIÓN
    DESCUBREN FIGURILLAS DE FELINOS
    ADORNANDO TEMPLO MOCHE
     
     

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    Nuevos y sorprendentes hall...azgos fueron presentados en las Huacas del Sol y la Luna ubicadas en la Campiña de Moche, en el distrito de Moche. Se trata de un patio ceremonial de más de 450 años después de Cristo. El templo es el penúltimo edificio de la huaca de la Luna y estaba rodeado de murallas en donde se encontraron iconografías de una divinidad marina a la que los mochicas le rendían culto.

    Asimismo, en el lugar se logró recuperar una pared de más de dos metros de largo retratada con cinco tigrillos o jaguares que eran animales muy respetados por la población Moche, ya que con su presencia se anunciaba la llegada de agua a sus dominios. Además, se obtuvo la muralla principal de 10 metros de largo en donde se logró definir dos épocas distintas ya que esa pared fue pintada por los moches hasta en dos ocasiones.

    En un primer momento, los expertos señalaron que se encontraba dibujado el rostro que representaba a la divinidad de las montañas y en el cual se desprenden cabezas de zorros. Asimismo, se encontró la figura de un sacerdote con una cabeza y un cuchillo en la mano, lo cual haría pensar de una divinidad decapitadora.

    En un segundo momento, la pintura fue cambiada por los pobladores de la época, y se retrató a íconos marinos en los que destaca el pez life y las olas del mar. Aún se desconoce el intervalo de tiempo entre una y otra pintura.

    En el 2004 que se inició las investigaciones, el lugar se encontraba cubierto por arena y es en el 2008 donde se empieza a excavar de manera continua, y en su primera temporada de trabajos los investigadores lograron definir y recuperar dos terrazas o niveles del patio.

    Las últimas excavaciones fueron hechas de marzo a julio del 2013 donde se logró encontrar la muralla con el retrato de los 5 tigrillos. El proyecto fue liderado por un grupo de arqueólogos dirigidos por Carol Rojas.

    Con este hallazgo se logra comprobar la admiración de los mochicas por la fauna marina, debido a habrían tenido un templo específicamente para rendirle culto a las especies del mar.

    El codirector del Proyecto de las Huacas del Sol y la Luna, Ricardo Morales Gamarra dijo que son muy importantes los últimos hallazgos que se vienen teniendo en las huacas. Y sobre todo la expectativa y los nuevos conocimientos sobre la sociedad Moche, y la gran proyección en el turismo que se espera alcanzar.

    DATOS

    Este patio pasará a una etapa de conservación lo cual podría durar entre cuatro o cinco meses, con lo cual se estaría habilitando a los turistas para los primeros meses del 2014.

    La Huaca de la Luna es una construcción de adobe que está ubicada a unos 5 km al sur de Trujillo, fue construida por la cultura Moche o Mochica. Se encuentra a 500 m de la Huaca del Sol, construida posteriormente también por la cultura mochica.

    martes, 13 de agosto de 2013

    APROBACION DEL SEMINARIO DE LA CATEDRA ABIERTA DE ESTUDIOS AMERICANISTAS



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    Domingo 11 de agosto de 2013 » Educación
    Por la aprobación del Seminario de la Cátedra Abierta de Estudios Americanistas
    Este lunes 12 de agosto a las 14 la Cátedra Abierta de Estudios Americanistas reclamará nuevamente la aprobación del Seminario que realizan todos los años en la Facultad de Filososía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. El pedido se realizará ante la Comisión de Enseñanza de dicha casa de estudios, donde debe ser discutido. El martes 20 se presentará nuevamente ante el Consejo Directivo de la facultad para que se vote (la Comisión solo "recomienda"). La Cátedra convoca a acompañar sus reclamos tal como diversos sectores de trabajadores, representantes de pueblos originarios, luchadores por los derechos humanos, estudiantes y docentes, lo hicieron el pasado martes 6 de agosto. Ese día en el Consejo Directivo, con su mirada academicista, no dio respuesta al reclamo. Por Red Eco Alternativo

    lunes, 13 de mayo de 2013

    GONZALO JAVIER AUZA-


    Gonzalo Javier Auza

    La frontera entre blancos e indios en el sur argentino fue siempre una zona de sucesos increíbles y de dudosos contornos. Allí se confundían indios, blancos, criollos, gauchos y cautivos aindiados; contrabando, robo y comercio; diplomacia y soborno; guerra y política; historia y leyenda.

    La divisoria entre la zona dominada por los blancos y aquella controlada por las distintas tribus que poblaban la parte austral del territorio se extendía -a mediados del siglo XIX- a través de una línea imaginaria que unía el sur de la provincia de Buenos Aires, el sur de la provincia de Santa Fe y la cordillera de los Andes.

    Poco a poco esa línea fue llevándose cada vez más lejos, ganando terreno al indio, mediante conquistas militares, negociaciones y poblamiento. Los vascos estuvieron en la primera línea de ese esfuerzo, instalándose en los márgenes del mundo blanco.

    El punto culmine de avance de los criollos fue la denominada "Conquista de Desierto", concebida y comenzada por Adolfo Alsina en 1876 y -debido a su muerte inesperada- continuada por Julio A. Roca en 1879 y 1880.

    Paradójicamente, la mayor parte de ese territorio que se denominaba "desierto" se convirtió en la pampa argentina, las mejores tierras de cultivo de todo el planeta, cuna del "granero del mundo" a comienzos del siglo XX. En la gestación de esa revolución agrícola los vascos también fueron, naturalmente, protagonistas.

    Sangre vasca entre los criollos
    Sin embargo, su presencia en estas tierras se remonta mucho más atrás en el tiempo. Los vascos estuvieron en América desde los primeros siglos de la Conquista (sin contar, naturalmente a los antiguos navegantes, anteriores a Colón).

    Fueron nutriendo a los criollos desde lo más hondo de su personalidad y de su sangre como uno de los elementos constitutivos iniciales.

    Hoy día se puede encontrar en cualquier parte del centro y norte argentino un poblador apellidado Aguirre -por poner sólo un ejemplo- con rasgos básicos occidentales y piel mestiza. Y que, en muchos casos, desconoce sus ancestros, perdidos en la memoria histórica del poblamiento...

    Entre los núcleos criollos de actuación más destacada en las diversas etapas históricas de cada región de la Argentina, por otra parte, existen muchas familias de origen vasco, cuya genealogía no ha merecido un estudio en profundidad.

    Es el caso de los Baigorria, un apellido extendido en todo el territorio argentino, que responde a las características expuestas.

    En particular existe un núcleo en San Luis -quizá ligado por el parentesco- que aportó varios personajes a la vida militar y política, como Juan Bautista Baigorria, el soldado que ayudó a salvarle la vida al General José de San Martín en la batalla de San Lorenzo; Antonio (o Antonino) Baigorria (1835-1916), coronel del ejército de extensa foja de servicios y Manuel Baigorria, que centra nuestra atención.

    Manuel Baigorria
    Nació en la provincia de San Luis en 1809 y toda su vida se dedicó a la milicia, hasta que murió el 21 de junio de 1875 en su provincia natal. Según el historiador Alvaro Yunque, tuvo una vida en la que "hay poco que novelar para hacerla novela", durante la cual fue protagonista en el enfrentamiento entre unitarios y federales en los años de búsqueda de la organización nacional.

    Coronel Manuel Baigorria.
    Fotografía: Archivo General de la Nación (Argentina).
    Ingresó a la vida militar desde muy pequeño y actuó bajo el mando del General José María Paz -uno de los principales jefes unitarios-. Peleando al lado de Luis Videla -líder cuyano- cayó prisionero después de la batalla de Rodeo Chacón en 1831; y merced a la acción de un soldado no integró una caravana de prisioneros que iba directo al fusilamiento.

    Luego de esa derrota -algo que se tornaría una costumbre en su vida- y ante un clima general adverso por el dominio de los federales, tomo una decisión que establece un quiebre en su vida: al poco tiempo de pasar los veinte años decidió refugiarse en las tolderías de los indios ranqueles.

    En ese momento ya tenía los antecedentes necesarios para ser protagonista en las peleas por el control de territorio en la región de Cuyo y en las provincias del centro del país, de modo que establecido entre los indios no dejó de participar en la vida del otro lado de la frontera, convocado por distintos jefes.

    Su vida en las tolderías le valió el apodo de "el indio". De hecho se estableció tan bien que al tiempo se convirtió en uno de los caciques principales; y de ese modo no sólo tuvo mando sobre tropas blancas (otros refugiados) sino sobre indios que pelearon bajo sus órdenes en las luchas político-militares durante dos décadas.

    Yunque lo describe como un "hombre de tan pocas letras como muchas agallas". El valor lo demostró en toda su acción militar, no siempre exitosa. En 1838 dirigió una invasión al norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe en la que fue derrotado. En noviembre de 1840 participó en una revolución en su provincia y nuevamente derrotado volvió a su vida entre los nativos. Pero Baigorria era un hombre con tesón: en abril de 1843 fue repelida una acción de 600 indios bajo su dirección; y en 1845 junto a 900 indios y otros blancos refugiados con él en las tolderías inició una acción del otro lado de la frontera que fue vencida, mediante un ardid, por un capitán con 160 hombres; que le pudo arrebatar 25.000 animales robados.

    No es fácil imaginarse la fuerza de esas sangrientas invasiones de cientos de indios que avanzaban contra la población blanca a grito y lanza, matando hombres, secuestrando mujeres y animales y pillando cuanto encontraban a su alcance.

    Tampoco es sencillo hacerse una idea de la huida del malón, en medio de gran estruendo. Resulta impactante pensar en la fuerza arrolladora de cientos de indios a caballo y decenas de miles de animales robados cruzando el desierto de regreso a las tolderías. Por ejemplo, el 2 de octubre de 1843 llegaron a San Nicolás 1000 indios al mando de Baigorria que se replegaron con "gran arreo" de animales. Según testimonios históricos, de ese arreo se pudieron recuperar 20.000 cabezas, que naturalmente no eran ni por asomo el total del ganado robado.

    Los malones, tal como se llamaban estos avances, imponían el terror en la frontera y fueron utilizados por Baigorria para ayudar a sus políticos amigos.

    Ciertamente las lealtades de este coronel no parecen haber sido del todo estables. Durante años peleó del lado unitario y al lado de los indios, que lo habían cobijado en su escape de la vida blanca. Al regresar a la vida activa en el mundo cristiano, después de la caída de Rosas en 1852, se olvidó de su vinculación con los indios y, destinado a la frontera, realizó varias campañas contra ellos. Del mismo modo participó en los dos sectores enfrentados en ese entonces: la Confederación y las fuerzas de Buenos Aires. El cambio de bando se produjo cuando recibió la orden de ponerse al mando de un antiguo enemigo personal, ex unitario acogido a un indulto otorgado por el jefe federal Rosas.

    En sus últimos años asesoró al General Julio Roca, introduciéndolo en los secretos de la geografía del desierto y las costumbres de los indios.

    El heredero
    Al regresar al territorio blanco dejó un heredero, de modo de perpetuar el apellido Baigorria en el dominio de la pampa.


    "El Ranquel", obra del pintor McGrich. Fuente: Archivo General de la Nación (Argentina).
    Tal como se usaba entre los nativos, Manuel Baigorria fue padrino de un indio al que se le puso el mismo nombre y al que se apodaba "Baigorrita".

    Darle el nombre a un sobrino implicaba ponerlo bajo su patrocinio para toda la vida; que el sobrino pasara del dominio del padre al del padrino, obligado a quererlo siempre, a respetarlo en todo, a seguir sus consejos y a no combatir nunca contra él, bajo pena de provocar la cólera del cielo.

    Su sobrino cumplió su compromiso. Cuenta Lucio V. Mansilla que al internarse en territorio ranquel y en una entrevista con Baigorrita le dijo a este último que Manuel Baigorria "no era buen hombre, que había sido mal cristiano y mal indio, que a unos y a otros los había traicionado"; y que la respuesta de Baigorrita fue que no desconocía sus razones, pero que al fin era su padrino, que llevaba su nombre y que no podía dejar de quererle.

    Este cacique fue un gran jefe que defendió a su indios estoicamente y murió en 1879 peleando contra las fuerzas nacionales. Lo sucedió su hermano menor, llamado Luis Baigorria.

    La guerra no era todo
    No todo era guerra y malón en la vida del coronel Manuel Baigorria durante los años transcurridos en el desierto; que pasó junto a otros blancos, con los que conformaba una micro sociedad cristiana entre los indios.

    Pese al aislamiento, se conservaban ciertas costumbres. Baigorria se había construido un rancho de barro y paja en sitio lejano de la toldería, donde conservaba sus "instintos civilizados" y consagraba su interés a la lectura de los diarios que le llegaban y que lo mantenían informado de la política argentina. Allí tenía una pequeña biblioteca, entre cuyos libros conservaba un ejemplar del Facundo de Domingo Sarmiento, al que le faltaban páginas, y que era su lectura favorita pues trataba de sucesos en los que él había participado.

    Cuenta Zeballos que el coronel "revelaba un fondo de primitiva cultura, que no lo había abandonado y, sobre todo, el predominio del habla paterna sobre la lengua araucana que, como es natural, conocía perfectamente". De esos tiempos, Baigorria dejó unas Memorias muy interesantes.

    Se narra en los apuntes del teniente coronel Santiago Avendaño, cautivo de los indios entre 1840 y 1847 -y que conoció y trató a nuestro personaje- que en el grupo blanco "palpitaba un patriótico amor a la bandera argentina, y el coronel Baigorria hacía celebrar con pomposos ejercicios militares y fiestas hípicas el aniversario inmortal del 25 de mayo de 1810 [...] había una vaga tendencia al bienestar y los más importantes vecinos construyeron ranchos regulares y espaciosos, donde hospedaban a las visitas y se daban bailes, que a veces terminaban a cuchilladas antes de aclarar el día [...] Había también un núcleo de mujeres notables, que por su belleza y posición eran el mosto de aquella sociedad transitoria y singular. Conocí -cuenta Avendaño- tres esposas sucesivamente del coronel Baigorria. La primera fue una arrogante y fina mujer, cautiva en una mensajería en el año 1835, cerca de la Esquina de Ballesteros, posta del camino de Rosario a Córdoba. Cuando yo la conocí tenía treinta y cuatro años y era una belleza, no solamente notable entre los indios, sino también en las ciudades. Su blanca tez ya percudida, conservaba, sin embargo, un espledor melancólico, que no habían podido marchitar las hondas amarguras de la prisión salvaje. Era una artista dramática muy aplaudida en el Plata que viajaba a Chile cuando el infortunio se desplomó sobre ella. El coronel Baigorria que había ido en la invasión salvó la vida y el pudor de la artista. Le fue difícil lograrlo porque los indios se sentían atraídos y avasallados por aquella espléndida mujer [...] el coronel la tenía lujosamente vestida, con el mejor paño de estrella que vendían a los indios los pulperos de frontera, y adornada con las costosas joyas de oro y plata que fabricaban los artistas indígenas en las platerías famosas de las lagunas de Trapal y El Cuero. Ella parecía indiferente a todo. Con el corazón yerto, vegetaba tristemente, y murió en 1845, sin haber querido revelar a nadie su nombre verdadero".

    En la frontera todo era posible
    En las frontera también las identidades perdían un poco sus contornos; y, en la mezcla de indios al servicio de líderes políticos blancos, y de perseguidos políticos blancos refugiados entre los indígenas, los historiadores no parecen distinguir con precisión al Coronel Manuel Baigorria y a su ahijado indio apodado "Baigorrita".

    General Lucio V. Mansilla, quien se entrevisto con Baigorrita.
    Fotografía: Archivo General de la Nación (Argentina).
    Zeballos dice que el coronel Manuel Baigorria "era de pequeña estatura, magro de carnes y rico de músculos; cara redonda, más bien pequeña que grande [...] procedía sobre todo su apariencia indígena del pelo negro y duro, y de su cara casi lampiña; pero la boca, nariz y pómulos se ajustaban a las formas regulares del craneo blanco... [...] sus ojos movedizos y pequeños, tenían coloración extraña, no eran verdes, ni negros, no eran vivos ni apagados, con un brillo indiferente y desabrido como el de una bolita de vidrio". Esa descripción parece contradecir en parte su procedencia blanca.

    Cutolo, citando a Lucio V. Mansilla, dice que Baigorrita, el indio, era "de talla mediana, predominando en su fisonomía el tipo español. Sus ojos eran negros, grandes, redondos y brillantes; su nariz respingada y abierta; su boca regular, labios gruesos, barba corta y ancha. Tenía una cabellera larga, negra y lacia y una frente espaciosa que no carecía de nobleza". Lo que no parece tener sentido en tanto Baigorrita era indio, hijo de indios; pero sucede que también existe una versión que dice que era sobrino carnal del coronel.

    Por cierto, algunos historiadores confunden, además, al indio Manuel "Baigorrita" Baigorria y lo llaman Antonino o Antonio Baigorria, que es el nombre de otro personaje originario de San Luis de actuación militar destacada, como ya mencionamos.

    El nebuloso ámbito de intercambio entre dos modos de vida permitió que las fisonomías y las identidades se confundieran y así quedaran para la historia. Que un blanco de apellido Baigorria se convirtiera en cacique indio y al tiempo se lo describiera con fisonomía indígena. O que un indio apodado "Baigorrita" adoptara para el visitante una fisonomía europea.

    En la frontera todo podía suceder. Y quizá no importa que así fuera. El misterio alimenta la epopeya de los caciques americanos con apellido vasco.

    Bibliografía
    . Baigorria, Manuel, Memorias, Buenos Aires, Solar / Hachette, 1975.

    . Cutolo, Vicente Osvaldo, Nuevo diccionario biográfico argentino (1750-1930), Buenos Aires, Editorial Elche, 1968, 7 tomos.

    . Mansilla, Lucio V., Una excursión a los indios ranqueles, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1967, 2 tomos.

    . Piccirilli, Antonio; Romay, Francisco; Gianello, Leoncio, Diccionario histórico argentino, Buenos Aires, Ediciones Históricas Argentinas, 1953, 6 tomos.

    . Udaondo, Enrique, Diccionario biográfico argentino, Buenos Aires, Imprenta y Casa Editora Coni, 1938.

    . Yaben, Jacinto R., Biografías Argentinas y Sudamericanas, Buenos Aires, Editorial Metrópolis, 1938, 5 tomos.

    . Zeballos, Estanislao S., Callvucurá y la dinastía de los Piedra, Buenos Aires, Hachette, 1954.

    . Zeballos, Estanislao S., Painé y la dinastía de los Zorros, Buenos Aires, Hachette, 1955.

    11 de junio 2013 en Buenos Aires- Argentina


    • Plazoleta 11 de Junio de 1580, en Leandro N. Alem y Rivadavia, al costado de la Casa Rosada.
    • ¿Sabías que en la ciudad de Buenos Aires se respaldan las acciones de un genocida?

      El 11 de junio, como todos los años, Buenos Aires “celebrará”’ el 443 aniversario de su segunda fundación (1580). Mauricio Macri, como otros jefe de gobierno anteriores, probablemente dejará una ofrenda floral en la estatua de este conquistador europeo, ubicada a un costado de la Casa Rosada, como símbolo de respeto por sus “hazañas”.

      El Movimiento en Defensa de la Pacha, desde el espacio público y sagrado de Punta Querandí, en lucha contra las corporaciones inmobiliarias del siglo XXI, considera que es una obligación contar la otra historia: aquella que han intentado acallar e invisibilizar, la historia de los pueblos avasallados.

      Proponemos realizar en el Monumento a Juan de Garay una jornada de reivindicación de las resistencias indígenas del Río de la Plata. En memoria de las naciones ancestrales que lucharon contra la conquista, recuperando su épica, porque “no todo fue derrota”.

      Nos gustaría que esta sea una actividad que denuncie cómo todavía son violados los derechos de los pueblos originarios y se continúa devastando el territorio nativo en pos del “progreso”, y también un evento festivo, de encuentro y acercamiento.

      Convocamos a las y los hermanos a sumarse y participar de esta jornada que contará con una ceremonia indígena, música en vivo, feria de organizaciones y emprendedores, charla-debate y mucho más!

      Traé tu remera blanca para estampar!!!

      ¡BASTA DE HONRAR A LOS GENOCIDAS DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS!

      ¡NO A LOS MONUMENTOS QUE MAGNIFICAN LAS OBRAS DE ASESINOS!

      UBICACIÓN: Plazoleta 11 de Junio de 1580, en Leandro N. Alem y Rivadavia, al costado de la Casa Rosada.


      EL AJUSTICIAMIENTO DE GARAY

      En la batalla que para algunas fuentes da nombre a La Matanza, los soldados al servicio de la Corona Española hicieron “tanto destrozo y mortandad de infieles”, que un soldado preguntó a Juan de Garay: “Señor General, si la matanza es tan grande, ¿quién quedará para nuestro servicio? -Ea, dejadme - respondió Garay -, que esta es la primera batalla, y si en ella los humillamos, tendremos quien con rendimiento acuda a nuestro servicio".

      Fuente: Historia de la conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán”, Pedro Lozano (escrito en 1745 y sin publicar hasta 1873)

      En 1583, Garay fue ajusticiado por el cacique Manuá entre el norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe, tras perderse cuando ingresaron en una laguna. Los soldados le advirtieron por la presencia indígena, y él respondió: “a estos indios los tengo yo muy sujetos y me temen, pueden estar tan seguros aquí como en Madrid". Las cosas no sucedieron como esperaba el "gran" conquistador: “al primer sueño dan en ellos y matan primero a Juan de Garay sin poder decir dios válgame, con una macana, de que murieron ally quarenta personas y un frayle francisco” .

      Fuente: Carta al Rey del tesorero Hernando de Montalvo, 23 de agosto de 1587

    lunes, 6 de mayo de 2013

    UN RANQUEL EN LA FERIA DEL LIBRO DE BS.AS.-ALICIA SUSANA BAIGORRIA-POETA


    CLAUDIA EPUMER leerá un poema de ALICIA SUSANA BAIGORRIA- IDENTIDAD CULTURAL

    identidad cultural


    LA ARGENTINA DE LOS CACIQUES 


    Tamaño A+ A-
    Lunes 6 de mayo 17.30 horas - Presentación del libro LA ARGENTINA DE LOS CACIQUES - Sala J. Villafañe (pabellón amartillo)Feria del Libro de Buenos Aires
    (El siguiente texto se puede copiar y canjear por una entrada gratuita en el día de la presentación)

    sábado, 6 de abril de 2013

    YATIÑ THAKI


    Aldo Horacio Azamor ha compartido la foto de Crónicas de la Tierra sin Mal.
    YATIÑ THAKI, el camino de la sabiduría
 
El 21 de marzo para el mundo andino, marca el inicio de una época en la que comienzan las peregrinaciones hacia las montañas, hacia lugares sagrados, hacia fuentes de agua, de personas que han sido señaladas por la vida para cumplir un rol especial; sea porque les ha llegado el rayo, porque han nacido de pie, o con seis dedos (sojtallas), con dos coronas, etc. Pero pese a que tienen esas señales, estos seres necesitan permiso, autorización y además tener un proceso de iniciación para comenzar a transitar su camino. Este proceso es guiado y asistido por los abuelos y abuelas mayores de cada comunidad, que son los que van a pedir el permiso correspondiente a los espíritus, a los achachilas, a las awichas y a la Pachamama y que luego van a enseñar a los yatiris que se están iniciando. Yatiri es un término aymara que significa “el que sabe”; aquel que conoce la dinámica de las leyes de la vida, de los principios de la cultura y de los misterios de la naturaleza. Cada 21 de marzo es la fiesta ceremonia de quienes asumen el compromiso de seguir este camino que la vida les ha señalado. Los yatiris son portadores de la sabiduría ancestral que se va guardando de generación en generación y que forman parte de un linaje de enseñanza.
 
Esta fecha además de marcar el equinoccio de otoño, marca el cambio de la parcialidad mujer a la parcialidad varón, la transición de Warmi Pacha a Chacha Pacha, el cambio de tiempo de lluvia a tiempo seco; es un tiempo para hacer descansar la tierra e interactuar con el cielo, de hecho el cielo se abre y nos permite ver las estrellas, por lo tanto ha terminado el tiempo de acción y se ha iniciado un tiempo de introspección, de reflexión, de amuki (silencio). Es por eso que en este tiempo se emprenden las peregrinaciones, las ceremonias para comprometerse con un camino, con la vida, con la pacha. Asumir este compromiso implica hacerlo hasta el final, para toda la vida, porque si bien la vida les ha dado ciertas capacidades naturales a estos seres, así también eso exige una gran responsabilidad y que es para toda la vida también. Porque quien emprende el camino de la sabiduría, emprende también el camino de la conciencia y la naturaleza de la conciencia es comunitaria, no individual, por lo tanto también se compromete a cuidar de la comunidad y de la vida en su conjunto. Esta fiesta ceremonia está ligada a la pervivencia de la sabiduría ancestral, las personas que se comprometen ya no son personas “normales”, son guardianes y transmisores de la sabiduría y la cultura de la vida.
 
Pero no solamente las personas señaladas pueden seguir este camino, en realidad está abierto a cualquier persona, pero por todo lo que implica, el yatiri que va a transmitir todos sus saberes tiene que asegurarse que las personas que los van a recibir, tengan buen corazón, sean confiables y sepan responder a la vida con seriedad y responsabilidad. 

Y más allá de quienes siguen este camino, todos estamos llamados a comprometernos con algo en la vida y en esta fecha nos toca preguntarnos si estamos cumpliendo con aquello con lo que nos comprometimos, o quizás si aún no hemos asumido ningún compromiso, es el momento para hacerlo, pues a todos se nos ha dado un rol, una capacidad de manera natural y es decisión nuestra lo que hacemos con eso y en qué medida vamos a aportar en el lugar en el que estamos. Si con eso vamos a construir o a destruir, si vamos a generar sonrisas o llanto, si vamos a sobrevivir simplemente o vamos a vivir plenos. Recordemos que el ciclo y el ritmo de los tiempos y de la historia nos está abriendo nuevas oportunidades y más allá de los problemas podemos renovarnos, devolvernos nuestros sueños y nuestra esperanza y no perdernos de lo grandioso que la vida nos está ofreciendo en este preciso instante.
 
Por Fernando Huanacuni Mamani, es aymara. Miembro de la Comunidad Sariri.

Del muro de: Comunidad Sariri
    YATIÑ THAKI, el camino de la sabiduría

    El 21 de marzo para el mundo andino, marca el inicio de una época en la que comienzan las peregrinaciones hacia las montañas, hacia lugares sagrados, hacia fuentes de agua, de personas que han sido señaladas por la vida para cumplir un rol especial; sea porque les ha llegado el rayo, porque han nacido de pie, o con seis dedos (sojtallas), con dos coronas, etc. Pero pese a que tienen esas señales, estos seres necesitan permiso, autorización y además tener un proceso de iniciación para comenzar a transitar su camino. Este proceso es guiado y asistido por los abuelos y abuelas mayores de cada comunidad, que son los que van a pedir el permiso correspondiente a los espíritus, a los achachilas, a las awichas y a la Pachamama y que luego van a enseñar a los yatiris que se están iniciando. Yatiri es un término aymara que significa “el que sabe”; aquel que conoce la dinámica de las leyes de la vida, de los principios de la cultura y de los misterios de la naturaleza. Cada 21 de marzo es la fiesta ceremonia de quienes asumen el compromiso de seguir este camino que la vida les ha señalado. Los yatiris son portadores de la sabiduría ancestral que se va guardando de generación en generación y que forman parte de un linaje de enseñanza.

    Esta fecha además de marcar el equinoccio de otoño, marca el cambio de la parcialidad mujer a la parcialidad varón, la transición de Warmi Pacha a Chacha Pacha, el cambio de tiempo de lluvia a tiempo seco; es un tiempo para hacer descansar la tierra e interactuar con el cielo, de hecho el cielo se abre y nos permite ver las estrellas, por lo tanto ha terminado el tiempo de acción y se ha iniciado un tiempo de introspección, de reflexión, de amuki (silencio). Es por eso que en este tiempo se emprenden las peregrinaciones, las ceremonias para comprometerse con un camino, con la vida, con la pacha. Asumir este compromiso implica hacerlo hasta el final, para toda la vida, porque si bien la vida les ha dado ciertas capacidades naturales a estos seres, así también eso exige una gran responsabilidad y que es para toda la vida también. Porque quien emprende el camino de la sabiduría, emprende también el camino de la conciencia y la naturaleza de la conciencia es comunitaria, no individual, por lo tanto también se compromete a cuidar de la comunidad y de la vida en su conjunto. Esta fiesta ceremonia está ligada a la pervivencia de la sabiduría ancestral, las personas que se comprometen ya no son personas “normales”, son guardianes y transmisores de la sabiduría y la cultura de la vida.

    Pero no solamente las personas señaladas pueden seguir este camino, en realidad está abierto a cualquier persona, pero por todo lo que implica, el yatiri que va a transmitir todos sus saberes tiene que asegurarse que las personas que los van a recibir, tengan buen corazón, sean confiables y sepan responder a la vida con seriedad y responsabilidad.

    Y más allá de quienes siguen este camino, todos estamos llamados a comprometernos con algo en la vida y en esta fecha nos toca preguntarnos si estamos cumpliendo con aquello con lo que nos comprometimos, o quizás si aún no hemos asumido ningún compromiso, es el momento para hacerlo, pues a todos se nos ha dado un rol, una capacidad de manera natural y es decisión nuestra lo que hacemos con eso y en qué medida vamos a aportar en el lugar en el que estamos. Si con eso vamos a construir o a destruir, si vamos a generar sonrisas o llanto, si vamos a sobrevivir simplemente o vamos a vivir plenos. Recordemos que el ciclo y el ritmo de los tiempos y de la historia nos está abriendo nuevas oportunidades y más allá de los problemas podemos renovarnos, devolvernos nuestros sueños y nuestra esperanza y no perdernos de lo grandioso que la vida nos está ofreciendo en este preciso instante.

    Por Fernando Huanacuni Mamani, es aymara. Miembro de la Comunidad Sariri.

    Del muro de: Comunidad Sariri

    domingo, 31 de marzo de 2013

    PIEDRAS MAPUCHES


    MUSEOS > GEOLOGIA PATAGONICA Y CULTURA INDIGENA

    Piedras mapuches

    A 13 kilómetros de El Bolsón existe un pequeño parque geológico donde se exhiben una gran variedad de raras piedras patagónicas con los colores y las formas de un caleidoscopio natural. Y en el centro del pueblo, un museo mapuche alberga piezas y reproducciones de instrumentos musicales, puntas de lanza, cerámica y platería de los indígenas de toda la región.
    Por J. V.
    Eduardo e Isabel Lucio son un matrimonio que durante 25 años se ha dedicado a recorrer la Patagonia en auto, recolectando piedras extrañas. Dos veces por año viajaban al sur y se internaban en la estepa y los bosques con su carpa a cuestas, utilizando algunas técnicas de la geología para identificar los yacimientos de interés. Entre tantas idas y vueltas, llegaron a compenetrarse a tal punto con la Patagonia que la adoptaron como lugar de residencia fija e instalaron un pequeño parque geológico. Además, Isabel –que es licenciada en Filosofía de la UBA– se dedica a estudiar el idioma, la simbología y la mitología mapuche.

    Rocas preciosas

    Un camino de tierra que caracolea por el bosque andino patagónico conduce hasta el Museo de Piedras Patagónicas, ubicado a 13 kilómetros de El Bolsón. En el portal de entrada, cuelga una cartel con la leyenda “Iaten K’Aike”, que en idioma tehuelche significa “donde viven las piedras”. Una sección del museo está instalada en un bosque de pinos donde se exponen al aire libre las curiosas piedras que los creadores del museo consideran “piedras preciosas”. Según explican, el concepto de piedras preciosas excede el límite de los suntuosos diamantes, esmeraldas y rubíes, y abarca a cualquier mineral o roca que tenga un valor estético. Y en la Patagonia esta variedad es casi infinita.
    Al recorrer el pequeño bosque se va descubriendo una serie de rocas y minerales colocados sobre unos troncos de la zona. Muchos de los fragmentos están simplemente expuestos uno al lado del otro. Pero hay otros que están agrupados con un tratamiento artístico, como es el caso de unas fuentes de agua muy curiosas construidas con piedra y madera por el señor Lucio, quien se ha convertido en un experto artesano de la piedra e incluso en un hábil paisajista. Entre las rarezas en exhibición hay algunas que sorprenden incluso a los geólogos, como es el caso de un fragmento de calcedonia celeste que, según los expertos, es un verdadero incunable. El listado completo es inabarcable, pero entre las piedras más llamativas hay fluoritas de siete colores, ópalos transparentes, geodas de calcedonia con cristales de cuarzo en su interior, alabastros y ágatas pulidas artesanalmente. En otro sector hay una serie de “máscaras” naturales de piedra que parecen talladas por el hombre, pero no son más que un resultado de la naturaleza.
    La segunda parte del museo es un sector techado donde se exhiben algunos ejemplares de notable rareza como los “huevos de trueno”, que hace 50 millones de años fueron masas de lava lanzadas al aire por volcanes y que contienen en su interior una amplia variedad de minerales.

    Vida mapuche

    En pleno centro de El Bolsón existe una casa mapuche donde funciona un curioso museo. En realidad, la casa es una reproducción de las modestas viviendas mapuches del siglo XIX, sin divisiones interiores y con un caldero en el centro. El Museo Kuifi Ruka fue construido con madera de ciprés y techo de paja, y alberga una muestra permanente sobre las distintas etnias indígenas de la Patagonia. El proyecto fue ideado por un matrimonio de artesanos, quienes desde hace 20 años trabajan en la recuperación de los elementos de las culturas indígenas del sur. La exposición fue armada de a poco, con muchos objetos que iban aportando los vecinos del pueblo. Allí se pueden ver instrumentos musicales indígenas, construidos en su mayoría por artesanos actuales. El más emblemático es el kultrung, una especie de tambor que acompañaba las danzas y cantos, y también los ritos ceremoniales de la “machi”, una sacerdotisa conhabilidades curativas.
    Entre los componentes más importantes de la vida ceremonial mapuche que se muestran en el museo, está la kitra o pipa mapuche. Su uso era moderado y tenía una función ceremonial restringida a ocasiones muy especiales como el ñecurehuen, el machitún y el ngillatún. En general, eran de piedra o greda y había algunas pocas de plata que pertenecían a los hombres de mayor riqueza. En su interior se colocaba boldo, canela, maqui o molle. El lonko (cacique) encendía varias pipas que luego circulaban entre la comunidad. Excepto entre las mujeres solteras; para ellas estaba prohibido fumar.
    El telar mapuche era una de las tecnologías fundamentales de esta cultura y varias reproducciones de diferentes tipos se exhiben en Kuifi Ruka. Los witrales eran manipulados por las mujeres con lana de chilihueque (guanaco), más tarde reemplazada por lana de oveja. En los telares se observan los motivos mapuches que espontáneamente tejió en ellos una indígena cuando descubrió el museo, y que dejó a medio terminar para que se conociera la técnica utilizada.
    Las piezas más vistosas son las joyas de plata que realizó Héctor Ayala, el artesano creador del museo. Los modelos fueron copiados de diversos libros de antropología donde se explican los motivos de esta joyería, que tenía un carácter mágico para las mujeres. Y la pieza arqueológica emblemática es una punta lítica de proyectil de lanza de 20 centímetros de largo que aportó una vecina.