MISION

"No queremos hacer tanto hincapié en la matanza (la Campaña del Desierto o Pacificación de la araucania) que fue obra de los militares y oligarcas de aquella época, pero si en la lucha del nuestro pueblo mapuche por defender su dignidad, su cultura. Queremos hablar de su vida, que es su obra; y no de su muerte, que es obra de otros. Esos otros hablarán, responderán por su crimen." "Siempre preguntan: ¿qué podemos hacer por la cultura mapuche? Y es eso: promover a la persona. Ya que nuestros abuelos, nuestros hombres y mujeres, saben pensar. Cuando hay una cosa linda, tienen que decir quién fue, para que la gente sepa que es el pueblo mapuche el que habla." "Muchas veces hablaron de nosotros, sin nosotros. Los Mapuche debemos aprender nuestra cultura para poder transmitirla, juntar lo propio para desparramarlo y que lo conozcan todos.

jueves, 6 de octubre de 2011

Un viaje al mundo indígena en tiempos de la Santa María del Buen Ayre
Por Indymedia Pueblos Originarios - Wednesday, Oct. 05, 2011 at 2:50 PM
originarios-arg@indymedia.org
Tres escritoras porteñas realizaron en el 2006 una novela que rescata una de las etapas menos divulgadas de la historia de Buenos Aires. "Aguas de Puma" narra la historia de La Maldonada, una española que eligió irse del fuerte fundado por el conquistador Pedro de Mendoza, y -según este libro- se une a los originarios. A partir de la experiencia de la protagonista, la novela se adentra en el mundo de los pueblos querandí, chaná y guaraní, en un momento en el que europeos e indígenas estaban en guerra.

Una batalla entre españoles y querandíes, reproducido por Ulrico Schmidil

"Si algo nos enseñó el libro es que las cosas tienen su propio tiempo y su propia dinámica, que te llevan por un río desconocido", dice Estela María Martínez Luna. Y es que la idea inicial de ella -junto a Ana María Zetina y Luisa de la María- era escribir algún mito griego que hablara de lo "esencial", apuntando al público joven, pero la iniciativa fue mutando. Se superó la meta original, convirtiendo a "Agua de Puma" en un material imprescindible para las personas de distintas generaciones que buscan recuperar un poco la memoria olvidada de Buenos Aires.

Según cuenta Ana María Zetina, la idea inicial fue abandonada porque "si hay tanto ya dicho sobre los griegos, porqué no decimos algo sobre nosotros. Ahí empezó el libro, desde los mitos de los pueblos originarios". Luego focalizaron en un territorio: tenía que ser una historia de Buenos Aires: "Donde vivimos nosotras", remarca Estela. Y agrega: "El libro para mi fue una movilización interna impresionante, porque los dioses griegos eran un lugar conocido para las tres, pero de Buenos Aires la idea era que está todo perdido".

Rastreando los orígenes de Buenos Aires, las autoras eligieron centrarse en la primera fundación de Pedro de Mendoza en 1536. Pero desde la visión de una española que se aventuró en ese mundo desconocido y, según el cronista Ruy Díaz de Guzmán, fue protegida por tres pumas cuando los conquistadores quisieron quitarle su vida como castigo por haberse ido sin permiso. En 1541, los europeos debieron abandonar Buenos Aires entre otros motivos por la resistencia de "una confederación de naciones indígenas", según las crónicas españoles.

Estela explica que los conquistadores mataban a los hombres y se casaban con las mujeres nativas, que son las que crean al mestizo. Sin embargo, en "Aguas de Puma" la española se junta con un indígena querandí, Bagual, con el que tiene un hijo. "Nos atrajo planear esa otra historia, porque cambiábamos los roles", agrega Ana María.

En el libro aparece la figura de un querandí traidor que inicialmente se iba a llamar Calacúa, pero ese nombre correspondía a un cacique importante "que no había tenido nada de traidor", cuenta Estela. "Su espíritu no iba a estar tranquilo. Pensamos: qué bueno sería saber cómo se decía traidor en el idioma de ellos, lástima que se perdió el idioma. Al día siguiente, apareció el vocabulario donde estaba la frase "Codí codí guahiph gomalat (traidor, traidor, es necesario matarlo)". "Fue justo un día después", remarca."Viste cuando decís 'Calacúa nos está mandando esa información', ¿cómo se explica?".


Foto de Georgina García, 2007

Las autoras remarcan que Ruy Díaz de Guzmán es "el primer cronista mestizo del Río de la Plata, abarcando desde Paraguay a lo que hoy es Argentina". "Era nieto de Irala, y su madre es hija de Irala con una guaraní", cuenta Estela. En su libro "La Argentina", este cronista recupera diversos sucesos. "Hay tres episodios que no se comprueban históricamente y quedan en un territorio casi mítico: La Maldonada, Lucía Miranda (una historia lindísima con dos caciques Timbúes) y las Amazonas", agrega Estela. "Son las únicas tres menciones a mujeres", destaca.

Para Estela, Buenos Aires genera un primer efecto de fascinación y después una terrible decepción. Un sentimiento similar al que tuvieron aquellos primeros europeos, que fueron resistidos por los pueblos originarios. Pero la protagonista de la novela elige adentrarse a ese mundo peligroso que genera desazón, y es en ese proceso muchos lectores del libro se sienten identificados. "Muchos dicen' a mi me está pasando lo mismo que a esta mujer. Se ve que es así, que al leerlo permite también integrar aspectos de sí mismos que estaban discordantes o fragmentados. En eso tiene un valor curativo el libro", afirma Ana María.

"Aguas de Puma" quiebra con algunos cánones, como el uso de citas al pie con referencias históricas en una novela, además fue escrito por tres personas "con una lógica comunitaria", lo que increíblemente les impidió participar de concursos. Todavía está vigente la primera edición, con una tirada de mil ejemplares, y está siendo utilizado en diversas escuelas como material de estudio.


Dibujo de Daniela Satlari para el libro "Aguas de Puma"
Si bien las autoras no tienen planes de hacer otro libro que sea continuidad de "Aguas de Puma", hay algunas ideas que quedaron pendientes: hacer una versión en historieta, en dibujo animado o incluso hacerlo televisivo a través de capítulos. La ausencia de estas historias en el cine nacional es otro de los ejes de la charla. "Se sigue buscando el sueño de la Perla del Plata, la pequeña París, toda esa cosa armada tan ficticia. Nadie ve la riqueza de lo autóctono, de lo local", observa Estela.

¿Existió realmente La Maldonada? "Probablemente haya existido algo, pero lo que importa es lo mítico que hay atrás, el mensaje más de fondo. Porque si nos centramos en cómo fue el hecho concreto, entramos en el área de los historiadores y su análisis a ultranza que rompe con lo vivo que tiene la historia", enfatiza Estela.

Una respuesta similar se obtiene cuando se le pregunta sobre qué hay cierto en aquello de que el actual arroyo Maldonado tomaría su nombre de la leyenda de La Maldonada. "Si simbólicamente tiene que ver con esta historia, deja que eso genere sus efectos en la gente viva. Esto es lo que yo veo que tiene la historia, el impacto en los vivos. Sino hubiera un ser humano no existe historia, si no hay alguien que la pueda sentir e incorporar a su ser, no tiene sentido", manifiesta Estela.

¿Se pueden recuperar estas historias pensándolas en un territorio específico? Ana María lo analiza así: "Es como ponerse a armar una geografía simbólica, un recorrido que profundice en la mitología de Buenos Aires desde ese lugar. Eso no tiene la ciudad. Tiene ciertas obras literarias que trazaron un recorrido simbólico del barrio. Pero no arrancan desde los habitantes originarios. Por algo no está en las principales obras literarias. No lo pudimos hacer palabra todavía eso. Es una tarea por hacer".

 

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